Gastronomía
El mar como pilar de la cocina riosellana
Aunque la gastronomía de Ribadesella se apoya firmemente en dos pilares —el mar y la tierra—, la cocina marinera es, sin duda, la que más pasiones despierta. El mar ha sido históricamente la principal fuente de recursos alimenticios de la villa, lo que ha dado lugar, a lo largo de los siglos, a una forma muy particular de tratar y cocinar los productos del Cantábrico.
La cocina de tierra: tradición y contundencia
La calidad y originalidad de la cocina marinera no debe eclipsar la seriedad de la cocina “de tierra” de Ribadesella. Su plato estrella es, naturalmente, la fabada, tanto en su versión clásica como en la variante local de fabes con almejas, muy apreciada.
La huerta aporta productos de gran valor gastronómico como los arbeyos (guisantes), los fabones (habas de mayo) y el maíz, imprescindible para los tortos fritos y la borona, base tradicional de la alimentación campesina durante siglos.
Carnes, embutidos y sabores de siempre
La oferta cárnica es notable gracias a la excelente carne roxa de vacuno, los embutidos tradicionales y los pitos de caleya, pollos de corral de sabor inconfundible. Merecen una mención especial las morcillas asturianas ahumadas, indispensables en la fabada, y los pantrucos o emberzáos, un embutido local emparentado con la morcilla y una de las joyas más desconocidas de la cocina riosellana.