Paralelamente a la prueba deportiva tiene lugar una fiesta de grandes proporciones, que comienza el día anterior con una noche de vigilia –para los que no van a competir- en Arriondas y en Ribadesella. El día grande comienza con un desfile por la villa de Arriondas, en el que desfilan los personajes característicos de esta fiesta, reyes asturianos, gigantes, cabezudos, las agrupaciones Botijos de Cangas de Onís, Selleros de Arriondas, Entaína y la Marea del Sella de Ribadesella y los Tritones de Piloña, un grupo mítico nacido de la imaginación de Dionisio de la Huerta para cuidar del río y de la seguridad de los piragüistas, acompañados de grupos provenientes de todos los rincones de la región.